La falta de fe genera crisis

Leyendo algunas líneas sobre la crisis económica que afecta a los mercados globales, pude leer una nota interesante en el Diario Libre, era una carta de un economista que apuntaba que la falta de fe en el papel moneda (en este caso el dólar) provocaba la crisis y que eventualmente nos veremos forzados a volver al antiguo Oro, que conserva aún su valor.

Valor no creíble

Esto me puso a pensar en lo difícil que es este siglo, les explico por qué: Todo el sistema financiero global está basado en la confianza del papel moneda emitido por cada gobierno, dicho papel moneda es avalado por las reservas en oro de cada nación. ¿Dónde viene el problema? Hay muchas economías como la nuestra, que no tienen reservas en Oro, sino en un papel moneda fuerte (es decir, de mucha confianza o en términos eclesiásticos, que le tenemos fe) que es el dólar.

¿Qué es lo que sucede? Que el papel moneda y por ende, las transacciones y operaciones relacionadas al mismo adquieren muchas veces un valor por encima de lo normal, eso sin contar con la ola de créditos que inflan la economía haciéndonos creer que hay abundancia, pero la verdad cruda es que el valor muchas veces es mayor que las mismas reservas.

Parábola financiera

Ese mismo caso ocurrió en la oficina donde laboro y nos enseño tanto a mí como a mis compañeros de trabajo lo que está pasando a nivel global: Todos cumplimos años en algún día del año, en ese día los compañeros del festejado reúnen 200 pesos cada uno para darlo como regalo (el cual puede darse en efectivo). En total son entregados unos 2,000 pesos; muchas veces sucede que hay cumpleaños consecutivos y hay un uso de que el festejado de un día anterior deja excento del pago (crédito) al próximo festado. Es decir, que éste cobra 1,800 en su cumpleaños, con la garantía de que en el próximo cumpleaños no tiene que pagar la cuota.

Hasta ahora todo está bien, pero ¿qué sucede cuando alguien se ausenta y no paga su cuota? Generalmente se le acumula y lo paga cuando regresa. Ahora viene el enredo que nos llevó al punto que planteo: Cuando regresa el viajero, éste propone pagar a los festejados que no ha dado su regaldo (o sea, los 200 pesos). Los festejados les indican que prefiere que él (el viajero) pague la cuota de ellos al próximo festejado del mes; éste les confirma y deja saldada la deuda él tiene con ellos. Ellos asumen y entienen que han saldado con el próximo festejado. ¿Qué sucedería si el viajero no le paga al próximo festejado? Simplemente cae la confianza en la oficina y el sistema pierde credibilidad, mientras tanto hay más de 200 pesos en pérdidas.

La solución es Jesucristo

Disculpen por lo largo del cuento, pero fíjense cómo el compromiso, la palabra y la confianza hacen del mercado financiero global algo muy delicado. La falta de fe en una institución, persona, gobierno o grupo, puede descalabrar el trabajo de mucho tiempo. Nuestra solución son las palabras de Jesucristo que podemos encontrar en los libros de Mateo y Lucas, respectivamente.

Jesús llama a sus discípulos “Hombres de poca fe”, nos afanamos por lo que no ha llegado (Mateo 6:30); eso no quita que le prestemos importancia, pero sí dejamos de creer que Dios tiene cuidado de nosotros. Ésa es la crisis.

Él no quiere que tengamos incertidumbre, preguntando: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? (Mateo 8:26) E inmediatamente hizo cesar la tempestad. Si éste Jesús, hijo de Dios, podía ordenar a los vientos y la mar cuando no estaba glorificado aún, ¿cuánto más ahora, qué esta sentado a la diestra de Dios? La crisis es creer que Él no puede ayudar nuestra economía.

Si sentimos que nos hundimos en los problemas, el éxtiende su mano y pregunta (como a Pedro): Hombre de poca fe ¿Por qué dudaste? (Mateo 14:31) Nuestra crisis empieza cuando dejamos de creer y empezamos a actuar por nuestra cuenta. Créanme que así empieza. En un símil, como ovejas creemos que nosotros podemos buscar buenos pastos, pero Él es el Buen Pastor.

Cuando no tenemos pan (he vivido esa afanosa ansiedad en persona), el nos dice: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan? (Mateo 16:8) A la verdad le testifico que Dios tiene múltiples formas de hacer llegar el pan a sus hijos.

¿Por qué algunos no pueden vencer la crisis?

Les respondo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. (Mateo 17:20)

No podemos crecer un codo más, no podemos producir más de lo que Dios ha determinado que lo hagamos; Dios provee para que en el ciclo natural muchas cosas que perecen casi inmediatamente subsistan, ¿qué hará con nosotros?

Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? (Lucas 12:28)

No dejemos de creer que Dios puede respaldar nuestra fe. Si los hombres pueden respaldar un papel, ¿cuánto podrá Dios respaldar su Palabra que es vida?

Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas. (Lucas 12:31)

Dios les bendiga!

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