Presente continuo

El año 2009 termina. Hemos realizado muchas tareas que estaban pendientes en nuestra lista de objetivos, otras han sido alcanzadas sin verdaderamente proponernos a alcanzarlas en su totalidad, sino desarrollarlas solamente. Otras solo fueron desarrolladas, aunque confieso que fueron creadas por la prisa.
Lo más hermoso, es que el cúmulo de cosas dando como resultado una sola palabra: Esfuerzo. Este año, nos hemos esforzado en presentar lo mejor que tenemos. Múltiples facetas que conllevan a la única pregunta aparente: ¿Cómo alcanza el tiempo?

Es cierto que ésta cuestión me hace sonreír. Porque a la verdad, muchas veces tengo la respuesta, otras veces no. Culpo a la inspiración, ese hormigueo que le presenta energía y empeño a todo lo que consideramos correcto, innovador y sobre todo, que promueva el cambio.

El objetivo de muchas de las acciones del 2009, es simplemente estimular, inspirar que otras cosas puedan originarse. Es producir catálisis en diversos aspectos; ya sea por competencia, envidia, apoyo, amistad o sinceridad; la catálisis se produce y eso es lo importante.

La verdadera respuesta, la hemos considerado durante el fin de semana. Después del martes 15 de diciembre, hicimos –adrede, una parada a todos los motores. Dejamos de ser multi-tasking (multi-tarea) por unos días; era obvio que produjera una cierta demanda entre nuestros colaboradores.

Hace unas cuantas semanas, conversábamos con Hiddekel Morrison sobre los mensajes asincrónicos. Él se disculpaba porque tardó mucho en contestarme un mensaje que le enviamos vía Facebook; le rebatimos que no había por qué disculpase, ya que el mensaje en Facebook era asincrónico.

Y es la asincronía la que nos permite ser humanos. En un mundo, envuelto sincronía, instantaneidad e inmediatez, resulta muy difícil para muchos el hecho, de que un mensaje pueda ser respondido “días después”. Mucho menos, reportar un hecho, actividad o suceso.

Estamos tan envueltos de éstos tres presentes (sincronía, instantaneidad e inmediatez) que no aceptamos algo del pasado. Ya el ayer, es noticia vieja. Y pregunto: ¿Y qué de nosotros, que nacimos ayer y vivimos el ahora? Nuestras vidas no pueden ser gobernadas por el presente continuo.

Aunque para muchos, herramientas como Twitter y Facebook nos permiten conectarnos “casi instantáneamente”, otros prefieren un MSN Messenger, Yahoo Messenger, ICQ, BB Messenger, Skype, Google Talk, entre otras herramientas instantáneas –que a la verdad no preferimos como pauta cotidiana. Creo que tenemos la libertad de ser “asincrónicos” y así ser más eficientes en nuestras múltiples tareas, respondiendo cada mensaje “a su tiempo”.

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