Call me Francis, una producción de Netflix

Generalmente no escribo sobre películas y series, quizás por el paradigma sobre los blogueros que escriben de tecnología, en algún momento escriben sobre cine. Pero he visto una excelente serie llamada “Call me Francis”.

La realidad es que tomaré mi molesquina para escribir sobre temas que me llaman la atención a nivel personal. Muchos sabrán que soy un usuario del servicio de películas online bajo suscripción, llamado Netflix.

Call me Francis es producida por Netflix

El servicio que opera desde 1998, decidió cambiar su modelo de negocio —de catálogo de películas en formato DVD— convirtiéndose en el precursos del formato streaming a través del Internet, cambiando al mundo por completo.

En ese cambio, pasa también de ser consumidor de licencias de contenido a ser una productora de contenido globalizado con un arma poderosa: los datos de interés de su audiencia. El secreto de Netflix radica en que produjo un listado de variables de interés, simplemente encuestando a sus clientes en el momento de la suscripción.

Ésta información ha contribuído a generar una serie de patrones que con la base de la acertividad de la empresa a la hora de producir contenido. Esto me lleva a la producción Call me Francis”.

Call me Francis es una producción original

La serie es creada por Martín Salinas y Daniele Luchetti. Cuenta con la actuación de Rodrigo de la Serna, Sergio Hernández,Mercedes Morán, Muriel Santa Ana, Alex Brendemühl, Maximilian Dirr, Andres Gil y Marco Di Tieri.

La historia cuenta el camino de Jorge Mario Bergoglio, un sacerdote jesuita que quería ir en misión a Japón. Durante los capítulos de la primera temporada —disponible ahora— podemos ver su reflexiones antes de ser seleccionado como Papa y las aventuras que tuvo dentro y fuera de Argentina.

Me llama la atención la calidad de la producción, el detalle en el drama, las excelentes actuaciones y sobre todo, la magnifica exposición de la realidad Argentina a través de los años, sobre todo en la época de la dictadura, donde concentra el filme toda su crítica.

A la verdad la película me mostró un país que no conocía.

Con un tono muy sincero cada capítulo muestra una historia creíble —habrá que esperar qué opinan los críticos profesionales, que conecta con el discurso sorprendente que ha hecho del Papa Francisco, uno de los guías espirituales más admirados del presente siglo.

Para mí la serie se gana 4 estrellas (aunque en Netflix le asigné 5).

Quizás el Papa Francisco algún día visite Japón. 😉

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