Piratería y la industria del Cine Dominicano

Esta es una reproducción de un comentario realizado por mí al post “La Cruzada de Angel Muniz” escrito en el blog de Orlando Jorge Mera.

Y esto viene de la necesidad de plantear los dos problemas fundamentales que afectan a la industria del Cine Dominicano. Pero lo quiero enforcar como mercadólogo, no viendo la práctica ilegal, sino asumiendo que “los piratas” son simplemente, “competidores” de los cineastas.

Mi planteamiento radica en que existen dos puntos de partida para la solución del problema:

1- Distribución
2- Gestión del precio en los canales

A la verdad si sólo vemos la gestión estratégica, los “Piratas” tienen una mejor distribución, hasta están asignados por territorios. Eso nos muestra que quienes están detrás de éste negocio ilegal están organizados. Lo que también nos muestra una debilidad de los cineastas: Si la industria del Cine se organizara, podrían hacer su sistema de distribución.

Ahí caemos en el tema del precio. Como los piratas roban, pueden invertir en la distribución porque ese es su único costo. Entiendo que la piratería está afectando por la parte vulnerable del cine dominicano, el precio. Los Cineastas deben olvidarse de Bella Vista Mall, de Acrópolis y entender que si quieren ganar dinero, deben ir a precios populares.

El ejemplo de Angel Muñiz, debe ser absorbido por la industria. Deben ser más agresivos presentando un mejor precio y una distribución directamente a las masas que consumen los productos piratas. Puede verse triste, pero en materia de mercadeo, él ha dado un ejemplo a la industria: Podemos vencer a la piratería di de verdad decidimos quitarle el atractivo a la misma.

Por ejemplo, he observado que en Carrefour hay veces que encuentro películas de Buena Vista (Distribuidora de Walt Disney) a precios no superiores de RD$300.00 en DVDs que generalmente aparecen en RD$800.00 en otras tiendas. Ahí radica el problema del precio, los altos márgenes a éstos productos no están regulados.

Después decimos que los piratas roban, pero el triplicar el margen de ganancias de un producto tampoco es correcto. Esto hace que las masas se vean empujadas a irse por la vía ilegal. Al mismo tiempo, me recuerda un punto similar tratado en el post “¿Alianza por la educación?”, donde mencionaba que el Estado prefería convertir en Piratas a nuestra juventud, en vez de hacer negocios con otro proveedor -como Google en ese caso.

¿Cómo resolvemos éste tema?
Regulando.
Cuando se regulen los precios, dejaremos menos margen para la aparición de los “Robin Hood” del cine, copiando peliculas para que las masas las vean. Cuando leo esto que he escrito, al final pienso, que la misma estructura de la piratería tiene un “carácter oficial”…

Dejen que copien las películas, para que se distraigan de lo que pasa realmente.

Fíjense que en muchos puestos de venta de películas ilegales, tienen un “polícia” al lado. ¿Será que el “poli” es un comprador habitual? Sólo el tiempo lo dirá.

¿Quis custodiet ipsos custodes?

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