¿La culpa es del más pequeño?

Recuerdo en mi infancia, gozaba de un período en donde mis “errores” eran perdonados por mi Madre. Esto creó una coyuntura para que mi hermano mayor, cada vez que cometía una falta leve, me dijera: “Dile a Mami que fuiste tú”.

Esto funcionó la primera vez, la segunda y otras más. Hasta que un día, se rompió un jarrón muy preciado por mi Madre y esta vez, mi carita de santo no pudo ayudarme.

Recibí un castigo que no merecía (en el fondo sí, por ser cómplice de mi hermano), ese día hablé con mi hermano y le expresé que no quería ya decirle a Mamá que era yo que hacia las cosas, porque ya me estaban castigando.

El más pequeño

Generalmente, esa misma historia que les conté, sucede a diario en muchos hogares dominicanos, tanto así, que la misma práctica se repite en las empresas diariamente.

Me refiero, proque con relación al escrito Clave Digital declarado “Pornográfico”, publicado en este blog el pasado jueves 25 de junio 2009; me he percatado que todos le han tirado los dardos al fotógrado y no al medio.

Mi enfoque es que el medio debió no publicarla. Reitero, también el fotógrafo debió en alguna manera evitar los genitales del niño, pero en ese caso, lo que he investigado, generalmente los reporteros gráficos utilizan su lente para capturar la realidad.

Eso está bien, pero la responsabilidad de difusión es de los medios. En ese sentido, el semanario Clave, debió haberla objetado. Pero no sucedió así y tampoco existe una reacción de las autoridades en ese sentido.

Técnicamente el material no es pornográfico, pero les refiero el Derecho a la integridad personal. El Art. 12 expresa que:

” Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la integridad personal. Este derecho comprende el respeto a la dignidad, la inviolabilidad de la integridad física, síquica, moral y sexual, incluyendo la preservación de su imagen, identidad, autonomía, ideas, creencias, espacio y objetos personales.”

Código para el sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03).

Aunque el niño fuese haitiano -no el fotógrafo sino el medio, debió proteger la imagen del infante. Bajo las reglas del Internet Sano, esa foto no debió ser publicada en Internet. Más aún, en un diario de circulación nacional.

Ahora me dirán, que el niño no era dominicano. Entonces, ¿quién lo defiende, sino las reglas de moral y ética? ¿También el peso se lo atribuyen al periodista gráfico? El mismo tiene que capturar las realidades para poder comer.

¿Pero de quién es la falta?

De nuestra moral. Si Clave lo publica está bien. Si lo hubiese publicado un Blogger, lo hubiesen crucificado; primero los de su clase y luego los moralistas que divagan entre los diferentes intereses de la vida nacional.

Esperemos que no salga desnudo un niño nuestro en un diario nacional, creo que la reacción podría ser diferente. Seamos justos.

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