Hoy acabo de leer un post en el blog “Hoy Soporto” que escribe nuestra apreciada colega, Claudia Rita Abreu. Su título es: “Pudiera ser diferente, si queremos realmente informar“.
Verdaderamente una excelente recomendación sobre la dirección que están tomando los bloggers dominicanos -ya sea por economía o por fama, lo cual preocupa sobre la función misma del “Bloggero” en nuestra sociedad.

Últimamente he visto con preocupación cómo poco a poco, los temas que los bloggeros enfrentan, son un espejo de lo que reproducen los medios. Cómo poco a poco el contenido se está convirtiendo en vano o simplemente, no se dice lo que se tiene que decir.

Reproduzco mi comentario en el post “Pudiera ser diferente, si queremos realmente informar”:

Veo que ya te inspiraste. Fijate que los Bloggeros dominicanos tienen un mismo patrón: Son Jevitos. Hace más de 6 meses tuve que utilizar el mismo calificativo ante un Twittdo, que lo veía sin un objetivo social. Salvo la algunas figuras que son muy serias -en esa ocasión me ayudó José Rafael Sosa para enfocar a los muchachos, es increíble pero cierto, que los bloggers dominicanos informan poco.
Han sido alimentados por los medios, aupados por el Listín Diario y en medio de la Jevitada, entienden que el Relajo y su estilo es la norma. He visto como los que quieren limpiar su imagen les han sacado el cuerpo, no en lo personal, pero si en lo profesional. Aquellos que los acompañaban, ya están ahora muy ocupados. Otros son reales herramientas de la comunicación -menciono a Reynaldo Brito, que sus Blogs provocan cambio o despiertan la atención con sus denuncias. En fin, los bloggers son espejos. De nuestra sociedad, de nuestra condición y de la manipulación mediática, que muy cerca de San Carlos, emana… simplemente.

Creo coincido con Alex Madera, Juan Medina y Ruddy Iván Oviedo. La fama ha hecho daño a los bloggers y éstos necesitan el giro que tanta mención reserva desde los medios internacionales.

Ahora, sobre la parcialidad es un punto que es demasiado claro y abierto. Aún los que quieren ocultarlo o negarlo, es evidente cuando reproduces la opinión de un ejecutivo de una TELCO con frecuencia y nunca de su competencia. Cuando reproduces los errores de la competencia y disculpas las faltas -no de tu anunciante, sino del comprador de tus palabras.

¿Será acaso que deberá aplicar las mejores prácticas de la industria en vez de insistir en el gastado modelo de la “media” local? Hasta luego.