Al final del día, ¿de quién es una cuenta de Twitter?

Hace unos meses atrás vi la nota en el Blog de Enrique Dans, sobre como Laura Kuenssberg, una popular periodista de la BBC -con más de 70,000 followers en su cuenta de Twitter @BBCLauraK, al ser contratada por el competidor ITV, cambia el nombre de usuario de su cuenta de Twitter a @ITVLauraK, arrebatando la audiencia a su antiguo empleador.

Enrique nos habla sobre cómo esta situación -compleja desde cualquier ángulo que se observe, podríamos verla continuamente en el ciberespacio. Donde recoge unas dudas que comparto con ustedes:

  • ¿A quién pertenece una cuenta de Twitter a la que se da, como era el caso, un uso corporativo y que, siguiendo la práctica habitual en muchos medios, llevaba incluso el nombre de la cadena?
  • ¿A quién siguen realmente los followers?
  • ¿A la persona, o a su papel en la cadena?

Este tipo de situaciones sucede en medios exploratorios -como twitter, donde no existen reglas claras en el uso de la herramienta. Es de suponerse que ahora, hay muchos medios y presentadores, que están tratando de proteger sus intereses. Obviamente, muchos presentadores optan -si tiene poder de audiencia, de no amarrarse al medio, siendo en otros casos, los medios que podrían forzar para que sus empleados se relacionen con su marca.

Al final del día, este ambiente es muy volátil y como he repetido en varias ocasiones: Las redes sociales, como el internet, están en proceso de evolución. Cito a Dans:

En el fondo, posiblemente se reduzca todo a la historia que exista detrás del origen de la cuenta, si fue originalmente creada como una iniciativa personal por la periodista que decidió, como deferencia, etiquetarla con el nombre de la compañía para la que trabajaba, o si fue, por el contrario, la cadena la que instó a sus periodistas a que utilizasen Twitter, tal vez incluso dictando políticas al respecto. O tal vez se apliquen cuestiones derivadas del modelo de uso: cuentas con uso claramente corporativo, frente a cuentas con un componente más personal. Pero seguramente, el hecho hará que si este tipo de temas no estaban recogidos en los contratos de los profesionales de los medios de comunicación – y por extensión en todo tipo de empresas – empiecen a estarlo de manera clara e inequívoca…

Product Managers, a cuidarse la espalda

Este punto que indica Dans, da pie a la reflexión: Generalmente los contratos profesionales no recogen el uso en las redes sociales. Por eso, siempre recomiendo a mis clientes que todas las definiciones deben pasar de lo implícito a lo explícito. Generalmente hay políticas donde las redes sociales son implícitas, pero en ningún lado hay una explicación en específico y eso es peligroso.

De ahí parte el mismo punto que tienen los medios de comunicación similar a las marcas: Cuando una marca gratifica a un usuario, lo realiza a través de un Community Manager, la práctica es que con el tiempo, ese administrador crea lazos con esa comunidad o ecosistema de clientes, volviéndose virtualmente reconocido. De hecho, muchos de estos administradores tienen una marca personal fuerte, es decir, el ecosistema lo reconoce como indivíduo y en muchos casos, éstos hacen notar que están administrando el ecosistema a través de sus cuentas personales.

¿Hacia dónde voy? Si este administrador -al igual que el reportero, se va, ¿no podría llevarse a la comunidad consigo? Usted amigo lector me dirá: Eso es imposible, ya que si es una cuenta de la marca, es de la marca.

Lamentablemente le tendría que decir que NO. Dada la inestabilidad y la facilidad que una cuenta puede ser cambiada de nombre en cualquier momento, al no existir un marco legal que ampare a la marca y sobre todo, no registrar explícitamente en los contratos de servicios el derecho que tiene la marca/empresa sobre ese usuario, prácticamente la marca tiene su inversión en el aire.

¿Por qué? Los mismos inicio de twitter le ofrecen una idea, personas y marcas famosas tienen que incurrir en registrar un alterno, porque otro usuario llega primero y obtiene el derecho sobre el nombre. Esto nos arroja a un plano de derecho que muchos no quieren manejar para no involucrar al departamento legal -o bajar dos pisos en una torre, en sus proyectos e ideas.

Si sus cuentas sociales son administradas por un tercero, ¿tiene las reglas claras con su proveedor? Si el empleado es interno, ¿sus políticas cubren y protegen a su negocio de las acciones de su empleado?, esas políticas ¿son implícitas o explícitas?

Creo que es momento de preguntarse, de quién es realmente su cuenta en las redes sociales. Consulte sus contratos y proteja la inversión de su negocio, sus superiores se lo agradecerán.

Fuente e inspiración: Blog de Enrique Dans

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