Media década emprendiendo

Cuando iniciamos NUMERICIT en 2008 teníamos una idea clara de cuáles serían los productos con los que abordaríamos el mercado. Colocamos la palabra innovación como nuestro buque insignia y ahora comprendemos aún más que lo seguirá siendo.

Hace 5 años el concepto de Cloud Computing no estaba claro, sobre todo en este mercado donde la “virtualización” aún estaba en pañales. Gracias al apoyo de Otto (mi hermano y socio) durante largas charlas de chat que sosteníamos diariamente —pues no teníamos oficina y nos abrazamos fielmente al teletrabajo, logramos formar la base conceptual del negocio.

Evangelizar un mercado no es una tarea fácil, pero si se tiene experiencia evangelizando el buen mercadólogo encuentra el método que le sea más efectivo. La experiencia previa fue con la publicidad online y el e-commerce en el 2001 y luego con las plataformas móviles en 2003, las cuales nos sirvieron de aprendizaje sobre lo que no debíamos hacer.

La gran barrera en mercados como el nuestro es el cash flow. Una empresa joven con poco capital y un cash flow irregular, es una bomba de tiempo que puede explotar. Si el emprendedor no está dispuesto a empeñar la faja, el carro o la casa, es difícil que el emprendimiento continúe.

Ayer estaba leyendo el hermoso y realista artículo de Jessica Bruder titulado “The Psychological Price of Entrepreneurship“, publicado en la Revista Inc. En el mismo la autora relata historias de emprendedores —que recomiendo leer, las cuales no leemos en las revistas de emprendimiento y ni siquiera se menciona en los seminarios.

Los “emprendedores” sufren —me refiero a los verdaderos, medirse contra un mercado y vencer las adversidades sin afectar a la familia ni el status quo, es totalmente imposible. Me refiero a todo aquel que tiene que subir, que no lo posee todo y tiene que invertir lo que tiene, porque financieramente tampoco es creíble. El que lo tiene todo no emprende, es empresario.

Al leer el artículo de Bruder te das cuenta que es muy distinto emprender con las herramientas en la mano, que emprender esperando a que te paguen la factura o se firme el documento/contrato de 500 páginas.

He aprendido en los últimos 5 años que si tu familia no te acompaña es mejor no continuar. Psicológicamente el emprendedor no puede caminar solo, es una decisión de vida que afecta a la familia. La esposa está casada con un emprendedor; sus hijos son hijos del emprendedor, ni más ni menos. Doy a gracias a Dios por mi familia, por haberme acompañado en este recorrido.

Es un camino de tomar y dejar, si aprendes vas madurando conjuntamente con el negocio. Es un camino silencioso, aunque leyendo a Bruder no es sólo en nuestro país, en diferentes lugares el emprendedor tiene sus pesares pero tiene que callar para guardar las apariencias. Ese sentimiento de comunidad que tanto he descrito, no tiene que ver con la geografía sino con las personas.

La mejor decisión —que puedo mencionar públicamente, fue la creación de NUMERICIT LLC en los Estados Unidos. Mirando en retrospectiva, la capacidad de acceder a tecnología de los titanes de la industria (Google, Amazon, IBM entre otros) sin tener la barrera de estar en Latinoamérica —hace 5 años esos mercados no importaban, nos permitió mantener el conocimiento al nivel de una empresa norteamericana.

En los últimos 5 años aprendimos a escuchar, a presentarnos e involucrarnos. También a enfocarnos en nuestros objetivos, esto último ha sido la clave para nosotros. Agradezco a todos aquellos que desde hace más de 15 años nos han brindado su apoyo.

Ahora emprendemos una nueva etapa donde nos toca expandir y consolidar el negocio, trabajando hoy lo que todos buscarán mañana.

Nota para los amantes de la lengua española: Preferí adrede “media década” en vez de “un lustro”.

Un pensamiento en “Media década emprendiendo

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