Realidad aumentada - Photo by Lux Interaction on Unsplash

Mucho se ha escrito sobre la realidad aumentada —augmented reality (AR) en inglés—, una tecnología que está superando a la realidad virtual en términos de factibilidad y conveniencia.

El año 2016 demostró su potencial de quedarse en nuestros dispositivos gracias a la explosión de Pokemon Go que impactó a más de 100 millones de usuarios en solo tres días. La realidad virtual no ha tenido tanta suerte.

La realidad aumentada, para el ciudadano de a pie, consiste en sobreponer una capa de información e interacción digital sobre
las imágenes y videos que observamos en tiempo real, lo cual ayuda a enriquecer el contexto desde el punto de vista del usuario. Para muchos analistas existe una “verdadera realidad aumentada” que probablemente

no se convertirá en corriente principal en ninguna otra parte, excepto en la industria del automóvil. Este concepto muestra objetos virtuales para ser integrados en su totalidad con el entorno real, visibles en varias profundidades y perspectivas, no solo en la superficie de una pantalla.

A pesar del crecimiento explosivo de la RA, el software y el contenido ahora se crean principalmente para dispositivos de pantalla pequeña como smartphones y tabletas.

Aún la “verdadera realidad aumentada” permanece fuera del alcance de los usuarios, pero los automóviles la alcanzarán primero.

Un asunto de hardware

Para que llegue al mercado de masas, la industria necesita un ecosistema rico en aplicaciones y contenidos, así como dispositivos capaces de manejarlo. Ese hardware está lejos de estar listo. Los desarrolladores se basan en la pantalla del teléfono inteligente como el principal ambiente para el despliegue.

Los wearables no son una opción, puesto que es casi imposible empujar el alto rendimiento, la experiencia, conveniencia y una buena imagen angular de calidad en un formato pequeño.

Plataformas como ARKit iOS de Apple solo demuestran la falta de hardware avanzado para la “verdadera realidad aumentada”.

¿Qué gadget tiene el mayor potencial para integrar profundamente los objetos virtuales en el entorno?

La respuesta es automotriz: los autos ya tienen suficiente superficie transparente para convertirse en una plataforma de hardware para la “verdadera realidad aumentada” en el parabrisas, y el aumento de los autos sin conductor creará la demanda.

Las aplicaciones harán la diferencia…

Miles de desarrolladores ya están comprometidos con ofrecer experiencias de RA intensivas e inmersas a través de Google Play y App Store de Apple. Sin embargo, muchas de esas aplicaciones no son aplicables en situaciones de la vida real y solo sirven para el entretenimiento.

Según Vitaly Ponomarevl CEO de WayRay, empresa que trabaja la “verdadera realidad aumentada” en Rusia y Suiza, la compañía está desarrollando la navegación de RA y visualizando sistemas avanzados de asistencia al conductor. “¿Qué pasa si el impacto de la realidad aumentada en la industria automotriz va más allá de los nuevos modelos de negocio?”, se pregunta.

En el mundo automotriz

En la industria del automóvil la “verdadera realidad aumentada” puede abrir oportunidades ilimitadas para el contenido basado en la localización con propósitos comerciales específicos:

  • Nuevas funciones de navegación y geolocalización que ajustan la experiencia a las condiciones ambientales en tiempo real.
  • Nuevos tipos de anuncios relevantes y con poca conciencia del tiempo.
  • Ludificación de los procesos de transporte y entretenimiento en el automóvil.
  • Nuevos tipos de redes sociales, un nicho que Waze ya está explorando.

¿Puede acelerarnos hacia los vehículos sin conductor?

Al ritmo actual de la industria, los fabricantes de automóviles tienen como objetivo aumentar el nivel de capacidad de autodirección en un punto cada dos años.

Recientemente, Audi introdujo el A8, un modelo con capacidades sin conductor de nivel 3, (nivel en el que los conductores siguen siendo necesarios pero solo son capaces de cambiar completamente las “funciones críticas de seguridad” bajo ciertas condiciones de tráfico o ambientales).

Los fabricantes de automóviles se han comprometido a alcanzar ese hito en 2018.

Con automóviles sin conductor, que se espera estén disponibles para los consumidores regulares en 2025, la RA estará jugando un papel social importante al ayudar a los usuarios a adaptarse a la nueva realidad.

La RA es una manera natural de visualizar los procesos de decisión en el vehículo para que el pasajero se sienta más seguro y más cómodo.

Automotive AR podría usar un vidrio combinado con una película holográfica, que funciona como una lente y refleja solo ciertas longitudes de onda. La gente mirará a través del vidrio combinado delante del parabrisas y verá el video proyectado o la interfaz interactiva.

Retos estructurales de la realidad aumentada

Un reto tiene que ver con el uso de los retrovisores, cambiar el comportamiento con el uso de cámara será un paradigma a vencer.

Lo interesante es que el modelo permite la adaptabilidad del mercado en función de la disponibilidad de los dispositivos con actualizaciones over-the-air, demostrado recientemente por Tesla, que ayudó a clientes durante el paso del huracán Irma por la ciudad de Miami.

La RA tiene un potencial para apoyar a la industria automotriz en la transición hacia el transporte sin conductor. Esto significa que en automoción es una tendencia que crecerá más y allanará el camino para la “verdadera realidad aumentada” en otras industrias.


Publicado en la Revista Bohío #200, edición Octubre 2017.