Derecho al olvido. Photo by Paul Volkmer on Unsplash

“Al publicarse una información sin tomar en cuenta la configuración de privacidad y protección de datos, es de esperarse que en poco tiempo esta sea indexada por los buscadores, permitiendo así que al simplemente colocar el nombre de la persona o alguna palabra clave, se refieran y revelen los contenidos ”, sostiene el empresario tecnológico Arturo López Valerio, a través del segmento “Martes Tecnológico” que produce junto a Mite Nishio.

Pese al esfuerzo e intento de borrar ciertas informaciones, no siempre resulta un trabajo fácil, debido a que los datos se guardan en un caché, lo cual funciona como una copia digital que acelera el acceso a la información.

“Cuando una persona borra un contenido de alguna página -quizás a solicitud de alguien afectado con lo expuesto, pero a pesar de la eliminación, es posible que en los buscadores aún se muestre esta página en los resultados referidos, porque ya ha sido indexada”, apunta.

Con relación a esto, señala que en mayo del 2014 se produjo un fallo histórico del tribunal de justicia de la Unión Europea, donde se estableció la figura de “Derecho al olvido”; el mismo otorga el derecho a las personas de solicitar la eliminación de sus informaciones en los resultados de búsqueda, favoreciendo su privacidad.

La web es más compleja de lo que pensamos

De acuerdo al experto, es de suma importancia que las personas conozcan sobre los distintos niveles que los espacios de navegación ofrecen acerca de la protección de datos, como:

  • Web abierta. Es la que todos conocemos, completamente pública. Es prácticamente el 14% del total de la información que se mueve en la internet.
  • Deep web. Es un tipo de navegación que no se indexa en los buscadores, ya que contiene protocolos específicos de seguridad.
  • Dark web. Es un tipo de navegación que sigue siendo pública, pero necesita un usuario y contraseña para su acceso.

Solicitudes de los gobiernos a Google

Según datos presentados por Google en la pasada Reunión de Medio Año de la Sociedad Interamericana de Prensa, celebrada en Medellín, las solicitudes de parte de diferentes organismos para aplicar el derecho al olvido están aumentado cada vez más, convirtiendo este proceso en un arduo trabajo para ellos.

Reveló que al finalizar el 2017, el total de solicitudes del gobierno para remover contenidos (video, post y otras piezas de información) de sus buscadores, ascendió a 221,377 solicitudes. Sin embargo, el 89% de las solicitudes han sido de carácter personal o individual.

“El derecho al olvido es un movimiento que se está ampliando. Según su reporte, se estima que solo el 3% de las páginas que están en buscadores es del gobierno; el 18% del contenido es de noticias; el 12% es del contenido de las redes sociales; y el 19% es de directorios, que es justo donde debemos tener cuidado”, expone López Valerio, refiriéndose en esta última parte a las herramientas y aplicaciones de perfilación que pueden resultar peligrosas.

Realidad de República Dominicana

Al describir la realidad de República Dominicana en este ámbito, indica que actualmente no se cuenta con registro y/o datos de ese tipo de solicitudes, pero la mayor cantidad de solicitudes hechas por el gobierno pertenecen a contenidos en las redes sociales, no directamente en la web.

“Lo fundamental aquí es saber que no es solo contar con el mecanismo de derecho de olvido, sino que es necesario hacer consciencia sobre lo que se publica, valorar los datos personales y protegerlos, así como discernir qué se puede compartir y qué no, ya que ahora mismo esos datos valen mucho más que el dinero”, argumenta el empresario tecnológico.

Audio: Consumo de Contenido y el Derecho al Olvido en Internet

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