Como emprendedor, tu tiempo es el recurso más valioso. Photo by Michael Soledad.
Asegúrate como emprendedor de que todo lo que haces te ayude a alcanzar tus metas más importantes.

Asegúrate como emprendedor de que todo lo que haces te ayude a alcanzar tus metas más importantes. Algunas personas prosperan y otras fallan. ¿Cómo puedo evitar unirme a las filas de aquellos que fracasan? Esa es una gran pregunta.

Imagina el siguiente escenario: 20 informes directos y un proyecto crítico en llamas (on fire), y el calendario está completamente lleno. La única forma en que se puede avanzar es trabajando después de que el equipo se vaya a casa. Es una situación insostenible.

Si te encuentras en la misma situación, considera lo siguiente: Las organizaciones tienen una cantidad infinita de trabajo. Las prioridades del día a día nunca disminuirán. Nadie acelerará tu trabajo por ti.

Si tienes dificultades para decir no o para priorizar tus tareas, de seguro que te ahogarás. Trabajarás más y más horas hasta que finalmente renuncies. Por otro lado, si eres bueno en tu trabajo, y puedes seleccionar las cosas correctas para enfocarte y decir no a todo lo demás, podrás pasarla bien en cualquier ambiente.

Tu tiempo es tu recurso más valioso. No puedes hacer más. No puedes pausarlo. Solo puedes asignarlo. Solo puede administrarlo cada día.

Identifica tu tarea más importante

Generalmente las posiciones de alta gerencia establecen objetivos que son transversales, mirando a un nivel profundo las cosas aparentemente importantes que tienen que realizarse para lograr un objetivo. Pero muchas veces se necesita dar un paso atrás y evaluar si estás asignando el tiempo para llegar a donde quieres ir. Es como pedalear una bicicleta tan fuerte como se puede, pero sin mirar las señales de tránsito de la calle.

Si quieres avanzar, procura enfocar tus energías en la tarea que ayudará a alcanzar tu objetivo. Elige selectivamente algunas cosas, y corta todo lo demás. Trabaja solo en tus cosas más importantes.

Corta hasta el hueso y mide el sacrificio.

Cuando tratamos de eliminar cosas de nuestras vidas, a menudo nos hacemos las preguntas equivocadas. Preguntamos si algo es importante, o si lo valoramos. Es demasiado fácil de responder afirmativamente. En su lugar, deberíamos hacer estas dos preguntas:

  • ¿Cuál es el peor resultado del caso si dejo esto?
  • ¿Esto me llevará a donde quiero ir a largo plazo?

Piensa en el sacrificio que experimentarás si dejas este elemento / trabajo / tarea / reunión. ¿Cuál es el peor resultado? ¿Puedes controlarlo? Y, lo que es igual de importante, ¿está este elemento / trabajo / tarea / reunión relacionado con tus objetivos más importantes a largo plazo?

Examina los resultados y las consecuencias

Cuando completes un proceso de planificación, podrás darte cuenta que el calendario pude quedar medio vacío. ¿Por qué?

Primero, habrás eliminado por completo algún trabajo. Quizás algunas reuniones útiles, pero no lo suficiente como para justificar tu tiempo en el calendario o en el de cualquier otra persona. El tiempo libre de vuelta da un retorno infinito de la inversión.

En segundo lugar, habrás delegado cierta visibilidad y trabajo crítico a tus subalternos y algunos superiores. Puede resultar exitoso para ambas partes. Delega el trabajo que sepas hacer, el que pueda dar oportunidad de crecimiento a los demás; nos te embarques en tareas de mantenimiento. Los nuevos propietarios de los procesos los cambiarán y realizarán sus mejoras.

El trabajo desafiante es el trabajo que ofrece crecimiento, y al absorber las responsabilidades sin delegar, estás privando a otra persona de su propia oportunidad de crecer. Delegar es un regalo bidireccional. Ganarás más tiempo y alguien más logrará una experiencia valiosa.

Haz ajustes regulares

Cuando eliminas algo de tu programa, por lo general, estás eligiendo un solo elemento de la lista de actividades con importancia. En vez de enfocarte en ganar 30 minutos más por día —porque tiene un retorno de la inversión limitado– haz ajustes regulares con tu horario, tus recursos y cosas por el estilo. En lugar de ajustar el listado de actividades, cambia el proceso. Elige selectivamente algunas cosas, y corta todo lo demás. Trabaja solo en las cosas más importantes.

Mira cada cosa que estás haciendo. Determina si necesitas cada una para lograr tus objetivos más importantes a largo plazo. Si no, pregúntate cuánto “te sacrificarás” si lo ajustas. Considera si tiene sentido dedicar tu atención como parte de tus prioridades principales —que son casi siempre las cosas que mueven la balanza de tu vida, porque el tiempo que dedicas en la oficina es el más precioso.


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