Afirman educación virtual no funcionará en RD si antes no se crea una experiencia correcta del usuario

Ante la llegada de la fecha estipulada para el reinicio de la docencia en escuelas y colegios en República Dominicana, para el empresario tecnológico Arturo López Valerio, el nuevo y gran reto que se presenta ante el sistema educativo dominicano consistirá en el descubrimiento de dos conceptos: el “user journey” y “user friendly”, que son las experiencias que tiene una persona al momento de interactuar, por lo general, con algún software que puede estar en línea o no.

Planteó que la llamada “educación virtual” no es solo instalar un Moodle o una plataforma de eLearning, sino más bien “colocar los contenidos de aprendizaje para que seres humanos puedan acceder y aprender”.

Siguiendo esa línea, agregó, “tampoco el Gobierno Electrónico puede ser únicamente programar formularios y conectar flujos para luego colgarlos como enlaces a la suerte del usuario.”

En su manifiesto “La tecnología como medio para el presente y futuro de la educación en la República Dominicanana” López Valerio plantea que ambas ideas son utilizadas en las áreas relacionadas con el diseño de la experiencia del usuario, mejor conocida en esos ámbitos como UX.

Vista la situación actual y las experiencias de digitalización recientes, López Valerio considera que ese “nuevo reto” de la educación dominicana consistirá en el descubrimiento de los conceptos explicados al principio, en función de que “mientras más amigable es la interfaz donde interactúa el usuario, mejor será la adopción del mismo y la comprensión de lo que se comunica”.

De acuerdo con el consultor en temas de economía digital, la República Dominicana “ha estado alejada de estos conceptos”, sumado a que muchos de los pseudo llamados “profesionales TIC” carecen de una experiencia amplia en la materia, “por decir que alguna experiencia”.

Sobre este tema, recuerda, le ha mencionado a las autoridades salientes “constantemente” que el incremento de la digitalización abre la puerta a problemas de soporte e interacción precisamente por el mal diseño del “user journey”.

Recordó que lleva más de quince años abogando por la necesidad de la sofisticación en materia de transformación digital en el país, “a fin de prepararnos para escenarios como el actual”.

Puso como ejemplo el hecho de que entidades como Pro Consumidor deben estar alertas, dado que empresas de diferentes sectores cobrarán por accesos que digitalmente no honrarán, “y dejarán a los usuarios varados en el ciclo infinito o limbo de las reclamaciones”.

“El peor daño es que esto -en el caso de la educación- dejará niños deshabilitados por la falta de planificación y aumentará el estrés de los padres, que solicitarán temas que solo las instituciones de avanzada en el país han empezado a abordar como producto del COVID-19 y la aceleración tecnológica que la pandemia ha catalizado”, señaló López Valerio.

Si bien es necesaria la formación en temas de UX,  continuó el empresario, la misma no debe hacerse “desde el enfoque del diseño sino en construcción de las capacidades y la transformación de los procesos” de cara al consumidor y el usuario.

Sostuvo que pocos tienen experiencia localmente en plataformas masivas, a excepción de las redes sociales. “Pero la educación no es un bot y mucho menos una campaña de publicidad”.

Llamó a los sectores responsables a “despertar y dar el paso a la digitalización” para poder abordar variables que ahora existen en la economía digital “y que no debemos ignorar”.


Publicado en el Periódico El Nuevo Diario, 8 de agosto 2020